Por qué importa
Las zapatillas son tu principal punto de contacto con el suelo en cada zancada. Una amortiguación desgastada o un modelo que no encaja con tu pisada aparecen a menudo en las recomendaciones generales para prevenir lesiones al correr.
Cuándo plantearte cambiarlas
Una referencia habitual son los 500-800 km, aunque varía mucho según la zapatilla, la superficie y tu peso. El desgaste visible en la suela o la mediasuela, o unas zapatillas que ya no se sienten tan estables como antes, también son buenas señales.
Qué cambia realmente entre modelos
Varían el nivel de amortiguación, el drop (la diferencia de altura entre talón y antepié) y los elementos de estabilidad. Lo que le va bien a la pisada de un corredor no tiene por qué servirle a otro: esto es realmente individual.
Cómo suele abordarse
Una tienda especializada en running suele poder hacer un análisis básico de la pisada y orientarte hacia unas cuantas opciones razonables. Si tienes dolores recurrentes, eso es tema para un fisioterapeuta o un médico deportivo, no solo para un cambio de zapatillas.
¿Quieres aplicarlo a tu caso?
Coach tiene en cuenta tus objetivos, tu rutina y lo que ya haces al sugerirte cosas, en lugar de dar pautas generales como las de arriba.
Empezar